Todo lo que necesitás saber sobre las contrataciones por proyecto en Pipol.
Una contratación por proyecto se utiliza cuando una empresa necesita resolver una necesidad específica, con un alcance, objetivos y plazo definidos.
Antes de comenzar, el profesional y la empresa acuerdan las condiciones del proyecto, incluyendo el trabajo a realizar, los entregables, los plazos y los honorarios.
El proyecto puede organizarse en uno o varios hitos según sus características.
Los hitos permiten dividir el proyecto en etapas concretas, cada una asociada a determinados entregables o resultados.
Antes de comenzar, el profesional y la empresa acuerdan qué debe completarse en cada hito, los plazos previstos y el porcentaje del valor total del proyecto asignado a cada uno.
Ese porcentaje refleja el peso de cada etapa dentro del proyecto y determina el monto asociado a cada hito.
Sí. Durante el proyecto pueden surgir ajustes, siempre que sean acordados entre el profesional y la empresa.
Si el cambio modifica de manera significativa el alcance, los entregables, los hitos, los plazos, los honorarios u otras condiciones de la contratación, deberán solicitar asistencia a Pipol para revisar el acuerdo y generar un nuevo contrato.
Una contratación por proyecto finaliza una vez que se completan los hitos y entregables establecidos en el contrato.
Si alguna de las partes necesita finalizar la contratación antes de completar lo acordado, deberá solicitar asistencia a Pipol.
La empresa puede rechazar un hito si considera que el entregable no cumple con lo acordado. Al hacerlo, deberá indicar el motivo para que el profesional pueda realizar los ajustes necesarios y volver a presentarlo.
Mientras el hito permanezca rechazado, no se considera aprobado ni se habilita el pago correspondiente. Una vez realizados los ajustes, el profesional podrá enviarlo nuevamente para aprobación.
Si existe un desacuerdo que no puede resolverse entre las partes, cualquiera de ellas puede solicitar asistencia a Pipol.